Sin Forjia
Apuntas las horas en el móvil, guardas los albaranes del almacén eléctrico en la guantera y el viernes te peleas con un Excel. Calculas el 21% a mano, dudas si a la constructora le pones IRPF, y la mandas tarde. Cuando te piden el boletín, lo facturas aparte y vuelta a empezar.